Brilla siempre

Guía de cuidado y mantenimiento

Cada joya GIOVE MIO está elaborada con los más altos estándares de calidad y pensada para acompañarte toda la vida. Con el cuidado adecuado, seguirá brillando por siempre.

Cómo cuidar tus prendas GIOVE MIO

Tus piezas de joyería merecen cuidado y mantenimiento para que siempre luzcan brillantes y limpias. Estos tips de cuidado te pueden ayudar:

Limpieza para joyas de oro y plata

  1. Mezcla una pequeña cantidad de detergente suave con agua tibia y limpia la joya con cuidado usando un cepillo de cerdas suaves.
  2. Si tu prenda tiene brillantes naturales o de laboratorio, es muy importante su limpieza, ya que por su composición sus partículas atraen la grasa de manera natural. Asegúrate de usar suficiente jabón sobre la piedra — un brillante limpio permitirá que la luz entre y salga produciendo los destellos que deseas lucir.
  3. Usa siempre un jabón suave, especialmente en prendas que contengan perlas.
  4. Enjuaga con agua limpia y ten cuidado de no hacerlo sobre el lavamanos, ya que las joyas pueden caer en el desagüe.
  5. Déjalas secar sobre un paño limpio y suave.

Mantenimiento

Cuando notes que tus piezas han perdido brillo debido al deterioro natural por el uso, puedes llevarlas a un taller autorizado por Giove Mio para realizar mantenimiento como:

  • Pulir los posibles rayones
  • Limpieza profunda de la prenda
  • Renovar los baños de rodio en las piezas de oro blanco y los baños de oro en las piezas de Plata 925
  • Asegurar los engastes de las piedras que por golpes y contacto en tu día a día puedan aflojarse

Guías de cuidado por material

ORO AMARILLO, BLANCO Y ROSADO (10kt, 14kt y 18kt)

El oro sólido es uno de los metales más duraderos y resistentes en joyería. Para mantenerlo en perfecto estado:

  • Evita el contacto con productos químicos como perfumes, cremas, cloro y productos de limpieza. Aplícate estos productos antes de ponerte tus joyas.
  • Retira tus piezas antes de bañarte, nadar en piscinas o el mar, hacer ejercicio o dormir.
  • Guarda cada pieza por separado en su estuche o en una bolsita de tela suave para evitar rayones.
  • Limpia tus piezas regularmente con un paño suave y seco.
  • Las piezas de oro blanco llevan un baño de rodio que les da su tono plateado brillante. Con el tiempo y el uso este baño se desgasta naturalmente — puedes llevarlas a un taller autorizado para renovarlo.
  • Las piezas de oro rosado deben evitar el contacto prolongado con agua y sudor para preservar su color.

PLATA 925

La plata 925 es una aleación de alta calidad pero requiere cuidados especiales para evitar su oxidación natural:

  • Evita el contacto con agua, perfumes, cloro, sudor y productos químicos.
  • Guarda tus piezas en una bolsa hermética o estuche cerrado cuando no las uses — el contacto con el aire acelera la oxidación.
  • Limpia tu plata con un paño especial para plata o con un paño suave y seco.
  • Si notas que la pieza se ha oscurecido, límpiala con un paño suave humedecido en agua tibia con unas gotas de jabón neutro, sécala bien y guárdala.
  • Las piezas de Plata 925 con baño de oro requieren los mismos cuidados que el oro — evita el contacto con productos químicos y el agua para preservar el baño.

DIAMANTES NATURALES Y DE LABORATORIO

Los diamantes, ya sean naturales o de laboratorio, tienen las mismas propiedades físicas y requieren los mismos cuidados:

  • Los diamantes atraen naturalmente las partículas de grasa, por lo que es importante limpiarlos con regularidad para que mantengan su máximo brillo.
  • Limpia tu diamante con un cepillo de cerdas suaves, agua tibia y jabón neutro. Asegúrate de llegar bien a la base de la piedra donde se acumula más suciedad.
  • Evita el contacto con cloro y productos químicos agresivos que pueden dañar el engaste.
  • Aunque el diamante es el mineral más duro que existe, su engaste en oro o plata puede aflojarse con golpes — revisa periódicamente que las piedras estén bien seguras.
  • Guarda tus piezas con diamantes por separado ya que pueden rayar otras joyas.

PIEDRAS PRECIOSAS Y SEMIPRECIOSAS

Rubíes, zafiros, esmeraldas, aguamarinas, amatistas, topacios y demás gemas de color requieren cuidados especiales según su dureza y composición:

  • Limpia tus gemas con un paño suave húmedo y jabón neutro. Evita cepillos duros que puedan rayar piedras más blandas.
  • Evita exponer tus gemas a cambios bruscos de temperatura, luz solar directa prolongada y productos químicos.
  • Las esmeraldas son especialmente delicadas — evita el ultrasonido y el vapor para limpiarlas.
  • Los ópalos y las turquesas son muy sensibles a la humedad y los aceites — límpialos únicamente con un paño seco.
  • Retira tus piezas con gemas antes de hacer ejercicio, cocinar o realizar actividades manuales.
  • Guarda cada pieza por separado para evitar que las gemas se rayen entre sí.

PERLAS

Las perlas son orgánicas y extremadamente delicadas — son las joyas que más cuidados requieren:

  • Las perlas son muy sensibles a los ácidos — evita el contacto con perfumes, cremas, hairspray, sudor y productos de limpieza. Póntelas siempre de último.
  • Límpialas después de cada uso con un paño suave y húmedo, sin jabón.
  • Nunca las sumerjas en agua ni las limpies con ultrasonido o vapor.
  • Guárdalas por separado, envueltas en un paño suave. Evita las bolsas plásticas herméticas ya que las perlas necesitan algo de humedad para no resecarse.
  • Úsalas con frecuencia — el contacto natural con la piel les hace bien y preserva su lustre.