Brilla siempre
Guía de cuidado y mantenimiento
Cada joya GIOVE MIO está elaborada con los más altos estándares de calidad y pensada para acompañarte toda la vida. Con el cuidado adecuado, seguirá brillando por siempre.
Cómo cuidar tus prendas GIOVE MIO
Tus piezas de joyería merecen cuidado y mantenimiento para que siempre luzcan brillantes y limpias. Estos tips de cuidado te pueden ayudar:
Limpieza para joyas de oro y plata
- Mezcla una pequeña cantidad de detergente suave con agua tibia y limpia la joya con cuidado usando un cepillo de cerdas suaves.
- Si tu prenda tiene brillantes naturales o de laboratorio, es muy importante su limpieza, ya que por su composición sus partículas atraen la grasa de manera natural. Asegúrate de usar suficiente jabón sobre la piedra — un brillante limpio permitirá que la luz entre y salga produciendo los destellos que deseas lucir.
- Usa siempre un jabón suave, especialmente en prendas que contengan perlas.
- Enjuaga con agua limpia y ten cuidado de no hacerlo sobre el lavamanos, ya que las joyas pueden caer en el desagüe.
- Déjalas secar sobre un paño limpio y suave.
Mantenimiento
Cuando notes que tus piezas han perdido brillo debido al deterioro natural por el uso, puedes llevarlas a un taller autorizado por Giove Mio para realizar mantenimiento como:
- Pulir los posibles rayones
- Limpieza profunda de la prenda
- Renovar los baños de rodio en las piezas de oro blanco y los baños de oro en las piezas de Plata 925
- Asegurar los engastes de las piedras que por golpes y contacto en tu día a día puedan aflojarse
Guías de cuidado por material
ORO AMARILLO, BLANCO Y ROSADO (10kt, 14kt y 18kt)
El oro sólido es uno de los metales más duraderos y resistentes en joyería. Para mantenerlo en perfecto estado:
- Evita el contacto con productos químicos como perfumes, cremas, cloro y productos de limpieza. Aplícate estos productos antes de ponerte tus joyas.
- Retira tus piezas antes de bañarte, nadar en piscinas o el mar, hacer ejercicio o dormir.
- Guarda cada pieza por separado en su estuche o en una bolsita de tela suave para evitar rayones.
- Limpia tus piezas regularmente con un paño suave y seco.
- Las piezas de oro blanco llevan un baño de rodio que les da su tono plateado brillante. Con el tiempo y el uso este baño se desgasta naturalmente — puedes llevarlas a un taller autorizado para renovarlo.
- Las piezas de oro rosado deben evitar el contacto prolongado con agua y sudor para preservar su color.
PLATA 925
La plata 925 es una aleación de alta calidad pero requiere cuidados especiales para evitar su oxidación natural:
- Evita el contacto con agua, perfumes, cloro, sudor y productos químicos.
- Guarda tus piezas en una bolsa hermética o estuche cerrado cuando no las uses — el contacto con el aire acelera la oxidación.
- Limpia tu plata con un paño especial para plata o con un paño suave y seco.
- Si notas que la pieza se ha oscurecido, límpiala con un paño suave humedecido en agua tibia con unas gotas de jabón neutro, sécala bien y guárdala.
- Las piezas de Plata 925 con baño de oro requieren los mismos cuidados que el oro — evita el contacto con productos químicos y el agua para preservar el baño.
DIAMANTES NATURALES Y DE LABORATORIO
Los diamantes, ya sean naturales o de laboratorio, tienen las mismas propiedades físicas y requieren los mismos cuidados:
- Los diamantes atraen naturalmente las partículas de grasa, por lo que es importante limpiarlos con regularidad para que mantengan su máximo brillo.
- Limpia tu diamante con un cepillo de cerdas suaves, agua tibia y jabón neutro. Asegúrate de llegar bien a la base de la piedra donde se acumula más suciedad.
- Evita el contacto con cloro y productos químicos agresivos que pueden dañar el engaste.
- Aunque el diamante es el mineral más duro que existe, su engaste en oro o plata puede aflojarse con golpes — revisa periódicamente que las piedras estén bien seguras.
- Guarda tus piezas con diamantes por separado ya que pueden rayar otras joyas.
PIEDRAS PRECIOSAS Y SEMIPRECIOSAS
Rubíes, zafiros, esmeraldas, aguamarinas, amatistas, topacios y demás gemas de color requieren cuidados especiales según su dureza y composición:
- Limpia tus gemas con un paño suave húmedo y jabón neutro. Evita cepillos duros que puedan rayar piedras más blandas.
- Evita exponer tus gemas a cambios bruscos de temperatura, luz solar directa prolongada y productos químicos.
- Las esmeraldas son especialmente delicadas — evita el ultrasonido y el vapor para limpiarlas.
- Los ópalos y las turquesas son muy sensibles a la humedad y los aceites — límpialos únicamente con un paño seco.
- Retira tus piezas con gemas antes de hacer ejercicio, cocinar o realizar actividades manuales.
- Guarda cada pieza por separado para evitar que las gemas se rayen entre sí.
PERLAS
Las perlas son orgánicas y extremadamente delicadas — son las joyas que más cuidados requieren:
- Las perlas son muy sensibles a los ácidos — evita el contacto con perfumes, cremas, hairspray, sudor y productos de limpieza. Póntelas siempre de último.
- Límpialas después de cada uso con un paño suave y húmedo, sin jabón.
- Nunca las sumerjas en agua ni las limpies con ultrasonido o vapor.
- Guárdalas por separado, envueltas en un paño suave. Evita las bolsas plásticas herméticas ya que las perlas necesitan algo de humedad para no resecarse.
- Úsalas con frecuencia — el contacto natural con la piel les hace bien y preserva su lustre.